Tipos de Fertilizantes Orgánicos

Los abonos naturales ganan cada día más adeptos. La búsqueda de soluciones más amigables con el ambiente, así como la procura de alimentos más sanos los ha hecho muy populares. Además se ha ampliando su utilización como simples aliados para el cuidado de plantas caseras, hasta el de importantes factores de la producción agrícola. Existen diversos tipos de fertilizantes orgánicos, y cada uno de ellos se adecúa a distintos clases de sustratos y cultivos. A continuación presentamos los diferentes tipos de fertilizantes orgánicos  más comunes.

tipos de fertilizantes organicos

¿Cuáles son los tipos de fertilizantes orgánicos?

Compost

Es, sin lugar a dudas, el fertilizante orgánico más utilizado en el entorno doméstico por su disponibilidad y facilidad de uso. Se produce gracias a la descomposición de restos orgánicos, como pueden ser hojas y ramas, o cáscaras de frutas y vegetales. Los insectos y microorganismos presentes en la tierra son los encargados de llevar a cabo este proceso.

compost

El resultado es un abono rico en humus, que contribuye a mejorar la composición química del suelo y regenerarlo.

Aunque sus ventajas son evidentes, puede ser difícil lograr una óptima proporción de nutrientes cuando se produce de forma casera, sobre todo si se va a utilizar en huertos o grandes extensiones de cultivos. En estos casos es preferible recurrir a compost comerciales, que generalmente han sido sometidos a análisis que permiten determinar el valor exacto de sus componentes.

Para el uso en casa, tanto en plantas como en pequeñas plantaciones, es recomendable seguir algunas pautas:

  • Durante el proceso de composición debemos vigilar que la mezcla esté siempre húmeda, pero no en exceso
  • Conviene remover regularmente el compost, para asegurar que toda la mezcla se airee de forma adecuada y el proceso de fermentación se acelere
  • El tamaño de los residuos debe ser homogéneo, y tener una medida que no supere los 5 cm para facilitar la descomposición

Humus de lombriz o vermicompost

Muchos lo consideran el mejor fertilizante natural, en gran medida gracias a su pH neutro, que lo hace apropiado para todo tipo de plantas. Pero además, el humus de lombriz es capaz de enriquecer los suelos arenosos por su elevado aporte de potasio, fósforo y nitrógeno.

humus de lombriz

Este fertilizante proviene del excremento de las lombrices rojas de California, las cuales procesan desechos orgánicos. Este tipo de lombriz en particular es muy voraz y se reproduce con extrema facilidad, por lo cual es muy eficiente.

A diferencia de otros abonos que se colocan sobre la tierra, el humus de lombriz debe ser mezclado con el sustrato para lograr mejores resultados.

Si dispones de espacio en tu jardín o huerto, puedes preparar el humus de lombriz tú mismo, con la ayuda de un vermicompostador. Aunque su nombre pueda sonar complejo, se trata de tres bandejas, en las cuales se desarrolla el abono. La bandeja central contiene las lombrices rojas de California, artífices de este proceso, convenientemente cubiertas con algo del sustrato original y los restos orgánicos que iremos agregando. La bandeja superior protege este entorno, contribuyendo a mantener las condiciones de temperatura y humedad necesarias, y recibirá a las lombrices una vez que la bandeja media esté completa. Por último, la bandeja inferior recibirá los restos líquidos del humus de lombriz, que también pueden ser aprovechados.

Aunque no es un procedimiento complicado, sí que requiere paciencia, pues la descomposición se lleva entre 6 y 9 meses. Además, si sólo se desea fertilizar algunas plantas o un huerto pequeño, acceder a alternativas comerciales podría ser más eficiente en términos de costos y tiempo.

Estiércol

Bajo esta categoría se incluyen en realidad abonos con propiedades muy diferentes, que van a depender del animal del cual provengan.Mientras que las deposiciones de ovejas y cabras tienen un elevado aporte de nutrientes y son capaces de elevar la temperatura interna delsustrato, lo cual favorece la proliferación de microorganismos e incrementa la fertilidad del terreno, los de caballos y vacas tienen un rendimiento algo menor. Por su parte, los de gallináceas son ricos en calcio y aportan cantidades importantes de nitrógeno.

estiercol de vaca como abono

Turba

Procede de la descomposición de vegetales en condiciones de poco oxígeno y mucha humedad. Es una materia esponjosa que mejora la composición de los suelos, favoreciendo la absorción de agua y evitando el deslave de nutrientes.

turbas significado

Por otra parte, la turba estimula el desarrollo de las raíces. De acuerdo al tipo de terreno deberás elegir turba negra (de PH neutro), o turba rubia (con pH ácido).

Abono verde

Muchos expertos consideran que el abono verde es la mejor alternativa para recuperar terrenos erosionados o sometidos a procesos tóxicos de fertilización. Además de incrementar la materia orgánica de los suelos, intensifica la actividad microbiana y mejora su estructura, aumentando la fertilidad.

tipos de abono verde

El principal componente del abono verde son plantas cultivadas expresamente para estos fines, que son cortadas y se incoporan a la tierra en pequeños trozos. Se suelen escoger algunas especies de leguminosas (como los guisantes o la alfalfa) por su considerable aporte de nitrógeno. También se utilizan crucíferas (como el rábano o la mostaza) y gramíneas (como avena y trigo).

Cenizas

Es un fertilizante orgánico que destaca por su elevado contenido de calcio, magnesio y potasio. Sin embargo, su nivel alcalino es alto y debe utilizarse con moderación, a menos que se intente corregir un sustrato con pH muy ácido.

Además de su aporte nutricional, las cenizas proveen protección contra algunos tipos de plagas y hongos.

usos de la ceniza

Ventajas y desventajas de los fertilizantes orgánicos

Los abonos ecológicos ofrecen indudables ventajas en términos de costos y sostenibilidad ambiental, pero su uso requiere de ciertos cuidados que pueden convertirse en desestímulos para su aplicación.

Ventajas

  • Liberan nutrientes de forma gradual y tienen una mayor residualidad que fertilizantes minerales o sintéticos.
  • Son capaces de mejorar la estructura de los suelos, incrementando su porosidad, retención de humedad y aireación.
  • Favorecen la conservación de las capacidades productivas del terreno, pues no afectan su fertilidad y son sostenibles a lo largo de los distintos ciclos de cultivo.
  • Durante el proceso de descomposición, liberan bióxido de carbono, el cual se transforma en ácido carbónico, elemento que favorece la solubilidad de los nutrientes provenientes de otras fuentes.
  • Están fácilmente disponibles.

Desventajas

  • Es difícil precisar las cantidades de cada nutriente en específico, por lo que pueden presentarse ciertos desequilibrios.
  • Asimismo, es complicado determinar las proporciones requeridas y es factible que se produzca una sobredosis.
  • Un inadecuado manejo puede ser el origen de enfermedades infecciosas y otras complicaciones de salud.

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